Días sin ti: Amor en paralelo
¿Alguna vez habéís imaginado como sería ser maestro durante la Segunda República Española? Elvira Sastre, una joven escritora segoviana lo recoge perfectamente en su libro Días sin tí.
Esta obra está dividida en dos visiones, dos historias que se cuentan de forma paralela; la de Dora, una maestra que ejerce como docente durante la Segunda Republica Española, y su nieto Gael, un profesor y escultor en busca del sentido de la vida.
Uno de los temas más destacados en la novela es el amor, presente en la relación entre Dora y Gael, y Gael y Marta. Elvira Sastre ilustra cómo el amor puede abarcar todo el universo de dos personas que se aman profundamente: Cuando dos personas se enamoran, se vuelven una, el lugar que pasan a ocupar es sólo uno, y en él cabe el universo. (Sastre, 2019, p.9).
El duelo es otro tema clave en la obra. definido por la RAE como “demostraciones que se hacen para manifestar el sentimiento que se tiene por la muerte de alguien”. En la novela, el duelo no sólo se refiere a la muerte física, sino también a la separación emocional y al proceso de aprender a vivir sin la persona amada. Este proceso se manifiesta en diferentes personajes, cada uno afrontando su dolor de manera única. Por ejemplo, Dora para afrontar el duelo, menciona frases claves, que hacen que el lector pare de leer, y reflexione sobre su vida personal, como, “No trates nunca de obligar a nadie a que se quede a tu lado: dale alas para que pueda decidir libremente cuándo irse y cuándo volver. Esa será la única manera de asegurarse un amor real y auténtico”. (Sastre, 2019, p.32).
Es interesante mencionar el papel que juega el olivo en esta novela. En la portada de Días sin ti aparece una pareja dándose un abrazo y una rama de olivo. Este árbol en muchas culturas simboliza la inmortalidad, renovación y resistencia. Además, al leer el libro nos damos cuenta de que el olivo es una planta que tiene varios significados para los personajes. Por ejemplo, el abuelo Gael, ve al olivo como un refugio y le encanta los poemas de Antonio Machado, ¡Viejos olivos sedientos, bajo el claro sol del día, olivares polvorientos del campo de Andalucía!, (Antonio Machado: “Los Olivos” (Poema de “Campos de Castilla); Análisis Y Propuesta Didáctica. 2022), para Dora, tiene el mismo significado. Marta tiene tatuado un olivo por la relación con su padre. Por último, Gael cuida el mismo olivo que sus abuelos, de ahí ese significado de inmortalidad.
La vocación es también un tema clave, especialmente en la vida de Dora, quien ve la educación como un poder transformador: La enseñanza para mí es un poder, un enorme poder, ¿sabes? Tienes en tus manos un montón de cabezas inocentes, listas para 18 aprender, dispuestas a ello. En gran medida, de ti depende que, en unos años, esas personitas tomen decisiones acertadas o, al menos, intenten hacerlo, ¿lo entiendes? ¡Claro que sí! Los maestros somos la llave. (Sastre, 2019, p.22). Su pasión por la educación se inspira en los valores de la Institución Libre de Enseñanza (ILE) durante la Segunda República Española, que promovía una educación pública, unificada y laica. “Fue una escuela en la que se educó a los niños atendiendo a su capacidad, su actitud y su vocación, no a su situación económica. La educación pública recibió financiación para ello, y eso era algo que la escuela privada miró con recelo” (Breña et al, 2006) Desde la ILE, se pensaba que la educación podía cambiar la sociedad. Iniciaron las misiones pedagógicas para conseguir la alfabetización de toda la población española, “Somos una escuela ambulante que quiere ir de pueblo en pueblo. Pero una escuela donde no hay libros de matrícula, donde no hay que aprender con lágrimas, donde no se pondrá a nadie de rodillas como en otro tiempo. Porque el gobierno de la República que nos envía, nos ha dicho que vengamos, ante todo, a las aldeas, a las más pobres, a las más escondidas y abandonadas, y que vengamos a enseñaros algo, algo que no sabéis por estar siempre tan solos y tan lejos de donde otros lo aprenden, y porque nadie hasta ahora ha venido a enseñároslo; pero que vengamos también, y lo primero, a divertirnos”. (Cossío, 1931).
Todo esto cambió con la finalización de la guerra civil, 1936-1939, cuando el bando de los sublevados ganó la guerra, y en España se declaró la dictadura franquista. Muchos de los maestros de la República fueron apartados de sus labores como docentes. Y solo pudieron retomar la actividad años después, gracias a salvoconductos, los cuales eran difíciles de conseguir.
A través de la obra, la autora consigue transportar al lector a diferentes épocas de la historia de España, desde el franquismo hasta la democracia, ofreciendo una reflexión profunda sobre la memoria histórica, el amor, la amistad y la pérdida.
En Días sin ti, Elvira Sastre ha logrado entrelazar una historia personal con la descripción de momentos de la historia de España, ofreciendo al lector una historia para emocionarse y reflexionar.
Sergio Manzanares

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